Tratamiento antihipertensivo

¿En qué consiste?

El tratamiento de la hipertensión comienza primero con una revisión del estilo de vida. Recomendando seguir las siguientes modificaciones en el estilo de vida:

  • Mantener peso ideal. Se aconseja mantener un índice de masa corporal inferior a 25 Kg/m2. Existe una clara relación entre el peso y la presión arterial, por cada 4.5 Kg de aumento de peso se incrementa la presión arterial sistólica unos 4.5 mmHg. La disminución de peso tiene además, otras ventajas como son: la disminución de los niveles de colesterol, la disminución en el riesgo de desarrollar diabetes además de mejorar el estado general del individuo.
  • Limitar el consumo de alcohol. La ingesta excesiva de alcohol se asocia con una mayor frecuencia de hipertensión. Lo mejor es evitar el consumo de alcohol o sino no ingerir mas de una bebida alcohólica diaria.
  • Disminuir consumo de sal a 2.3 gr. de sódio o 6 gr. de sal. Esto se consigue disminuyendo la cantidad de sal que se añade a los alimentos. Lo que se recomienda es una disminución progresiva de la sal para evitar la perdida del gusto de las comidas (ver dieta y sal).
  • Mantener una ingesta adecuada de frutas, verduras y fibra.
  • Dejar el tabaco y disminuir la ingesta de grasas saturadas y colesterol como medidas que favorecen la salud cardiovascular.
  • Realizar ejercicio físico aeróbico de forma regular. 30-45 minutos al día durante 5-6 días a la semana (nadar, andar, etc.).

Estas medidas se recomiendan como primer escalón en el tratamiento de la hipertensión. En función de la respuesta y del grado de presión arterial se añade a lo anterior el tratamiento farmacológico.

Tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial:

Existen diversas familias de fármacos que disminuyen el nivel de presión arterial. Estos agentes ejercen su efecto por diversos mecanismos y muchos de ellos tienen acciones aditivas. Existen diversos fármacos que se utilizan habitualmente para el tratamiento de la hipertensión. En general son fármacos bien tolerados, pero que a veces producen efectos secundarios. Los efectos secundarios suelen estar relacionados con el tipo de fármaco, la dosis y otros factores. Algunos pacientes responden bien a un fármaco concreto y no a otro. Por tanto, puede llevar un tiempo el encontrar el/los medicamentos más adecuados para que se controle la presión arterial con el mínimo de efectos secundarios. Las principales familias de fármacos antihipertensivos son:

  • Diuréticos: disminuyen la presión arterial al favorecen la eliminación de agua y sodio por los riñones. Producen además, cierta dilatación de los vasos sanguíneos. Los principales diuréticos utilizados para el tratamiento de la hipertensión son las tiazidas (hidroclorotiazida, clortalidona e indapamida). En algunas ocasiones se utilizan diuréticos más potentes (furosemida, torasemida).
  • Inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina (ECA): bloquean la producción de la hormona angiotensina-II, un compuesto en la sangre que produce un estrechamiento (vasoconstricción) de los vasos sanguíneos y aumento de la presión arterial. Los principales IECA utilizados son el enalapril, lisinopril, perindopril, ramipril …
  • Antagonistas de la angiotensina-II: estos fármacos bloquean el efecto de la angiotensina-II en las células, en el corazón, en los vasos sanguíneos y en el riñón. Los principales representantes son: candesartan, irbesartan, losartan, telmisartan, olmesartan, valsartan…
  • Antagonistas del calcio: disminuyen la cantidad de calcio que entra en la musculatura lisa de la pared de los vasos y el músculo del corazón. Al inhibir la entrada de calcio a través de la membrana de las células musculares produce que la célula muscular se relaje, y que el vaso sanguíneo se dilate reduciendo la presión arterial así como, disminuyendo la fuerza y la velocidad de la contracción cardiaca. Los principales agentes de esta familia son: amlodipino, lecardipino, manidipino, nicardipino, nifedipino…
  • Beta-bloqueantes: estos fármacos bloquean algunos de los efectos del sistema nervioso simpático, que aumenta la frecuencia cardiaca y sube la presión arterial durante el estrés y/o la actividad. Los betabloqueantes por tanto, disminuyen la presión arterial en parte por la disminución de la frecuencia y la fuerza con la que el corazón bombea la sangre. Los principales agentes de esta familia son el atenolol, bisoprolol, carvedilol, metoprolol, nevibolol, labetalol, propanolol…
  • Alfa-bloqueantes: relajan o disminuyen el tono la musculatura lisa de los vasos con lo que estos se dilatan y disminuye la presión arterial. Los principales agentes son: doxazosina, terazosina…
  • Vasodilatadores directos: estos agentes relajan o reducen el tono de los vasos sanguíneos. Los principales agentes de este grupo son la hidralazina y el minoxidil.
    La utilización de una familia u otro, o la asociación de varios agentes dependerá del nivel de presión arterial, de la causa de la hipertensión y de las condiciones médicas asociadas que pueda tener el paciente.

¿Cuáles son los resultados?

Una presión arterial elevada mantenida durante mucho tiempo lesiona la pared de las arterias y a la larga dificulta la circulación de la sangre en su interior. Se lesionan las arterias de todo el organismo, aunque algunos territorios lo hacen con más frecuencia y severidad, como son las arterias que llevan la sangre al corazón, al cerebro, al riñón, a la retina y a las extremidades.  Numerosos estudios clínicos han demostrado que un control adecuado de la presión arterial disminuye la frecuencia de las complicaciones vasculares antes comentadas, especialmente de insuficiencia cardiaca y de embolia cerebral.

¿Qué contraindicaciones tiene?

Hay algunos fármacos antihipertensivos que pueden no ser recomendados en algunas situaciones. Por ejemplo los inhibidores de la ECA y los antagonistas de la angiotensina-II no se aconsejan durante el embarazo. De ahí, la importancia de que su medico conozca su historia clínica para que pueda escoger el fármaco más adecuado.

 

Noticias

Eventos

El Servicio de Nefrología de la Fundació Puigvert esta preparando una nueva edición de los encuentros para pacientes nefrológicos.
 
Con la participación de profesionales de los servicios de la Fundació, el objetivo de estos encuentros es profundizar en la enfermedad renal