Herpes genital

En qué consiste

Es una infección de transmisión sexual (ITS) persistente causada por el virus del herpes simple (VHS). Hay dos tipos de virus del herpes simple: 1 y 2, antiguamente se decía que el VHS-1 era el responsable del herpes labial y el VHS-2 del herpes genital, sin embargo en la actualidad estamos viendo cada vez más herpes genitales causados por el VHS-1. Es una infección que en la mayoría de ocasiones no da síntomas o estos son tan leves que no se reconocen. Cuando se manifiesta lo hace en forma de múltiples lesiones vesiculosas-ulcerosas dolorosas que se pueden acompañar de inflamación de los ganglios regionales y fiebre.  Es una de les ITS más comunes en Europa. Es una de las ITS que más favorece la adquisición y la transmisión del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).

Cuáles  son las causas

La vía fundamental de transmisión es el contacto sexual directo con una superficie infectada, sin necesidad de que haya penetración ni eyaculación. La persona infectada puede transmitirlo tanto si tiene brotes como si no.

Cómo se diagnostica

En las personas que tienen síntomas el diagnóstico puede ser clínico, pero aconsejamos que siempre se acompañe de un diagnóstico de laboratorio (tomar una muestra de la lesión con un escobillón para su posterior procesamiento en el laboratorio). En las personas que no tienen síntomas el diagnóstico se puede hacer mediante un análisis de sangre (detección de anticuerpos contra el virus: se detectan pasados 3 meses del inicio de la infección)

Qué pronóstico tiene

Las lesiones se curan incluso sin tratamiento, pero la infección no. Por lo tanto cabe la posibilidad de que se tengan más brotes. Estos, si aparecen, suelen ser más frecuentes los primeros años de la infección para luego irse espaciando a lo largo del tiempo. En las personas con el sistema inmunitario deprimido pueden aparecer lesiones más extensas y con mayores complicaciones. También hay posibilidad de transmisión de madre a hijo, sobretodo si la mujer se infecta en los últimos meses del embarazo. Es una complicación muy poco frecuente.

Cuál es el tratamiento

Los tratamientos existentes no curan la infección, lo que hacen es reducir la extensión y la duración del brote. El herpes genital siempre se trata con comprimidos vía oral  de un fármaco antiviral durante 5-10 días y no con pomadas. En los pacientes que presentan muchos brotes (> de 6 al año) se puede dar un tratamiento más prolongado (terapia supresora) para reducir o anular los brotes durante el periodo que se haga dicho tratamiento. Los tratamientos no evitan la transmisión a otras personas, pero si que la reducen.

Cómo se puede prevenir

Con la correcta utilización del preservativo se puede prevenir la transmisión, pero no da una protección total, ya que no cubre todas las áreas afectadas por el VHS. En cualquier caso, se aconseja que cuando haya lesiones no mantener relaciones sexuales ni con preservativo. Por ahora todavía no hay vacunas disponibles.

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Eventos

A lo largo de 2019 seguiran las sesiones para pacientes y sus familiares centradas en la Enfermedad REnal dentro de la VII edición de los Encuentros para pacientes renfrológicos.