Enuresis

En qué consiste
Según la Sociedad Internacional de Continencia urinaria en niños (ICCS) la enuresis es el escape de orina intermitente, involuntario, durante el sueño, a partir de los 5 años de edad. La enuresis no es una enfermedad sino un síntoma y, como tal, su etiología es multifactorial. Se clasifica en 2 tipos:

1) Monosintomática: el escape de orina nocturno no se asocia a síntomas diurnos.
2) No monosintomática: el escape nocturno se asocia a otros síntomas diurnos como aumento de la frecuencia o urgencia miccional, o incontinencia diurna.

Cuáles son sus causas
La enuresis es un problema pediátrico común. La prevalencia varia según estudios epidemiológicos entre el 3,8% al 25% según la edad y la definición utilizada. La prevalencia de la enuresis disminuye con la edad con una curación anual espontánea del 15%. Del 0,5% al 1% en adolescentes y adultos jóvenes persiste la enuresis. Es más frecuente en niños que en niñas. Es conocido que existe un factor hereditario en la enuresis. El riesgo de recurrencia de un niño afectado de enuresis es del 40% si tiene antecedentes de uno de los padres y del 70% si ambos padres fueron enuréticos.

Cómo se diagnostica
La familia suele consultar por ello, generalmente al pediatra. En una primera visita hay que averiguar los antecedentes familiares de enuresis, si tienen dificultad para despertarse por la noche (en este caso no serían buenos candidatos para recibir tratamiento con alarmas de humedad), sus hábitos dietéticos y líquidos ingeridos durante el día. Se debe preguntar específicamente sobre síntomas diurnos como urgencia miccional y escapes, orinar realizando presión con el abdomen (prensa abdominal), interrupción en el flujo urinario, circunstancias que  pueden hacer sospechar una vejiga hiperactiva o una vejiga neurógena. También es importante conocer los hábitos deposicionales. Finalmente, también se debe averiguar las estrategias realizadas por parte de los padres para tratar la enuresis.

Qué pronóstico tiene
El pronóstico es generalmente favorable y la tasa de curación de los pacientes es variable dependiendo de la causa inicial de la enuresis diurna y/o nocturna. Tanto los alarmas de humedad como el tratamiento farmacológico tienen alta tasa de respuesta, que puede llegar al 60-70 % en los primeros 3-4 meses, aunque hay casos en los cuales la respuesta inicial al tratamiento (que se define como “disminución de por lo menos el 50% en el número de noches con escapes) tarda más en llegar.

Cuál es el tratamiento
El tratamiento de la enuresis se basa en corregir los hábitos de comportamiento que puedan influir en ella (algunas veces mejorando los hábitos dietéticos y de ingesta de agua puede resolverse el problema), el tratamiento farmacológico (desmopresina, anticolinérgicos o antidepresivos tricíclicos) y las alarmas.

Cómo se puede prevenir                                                                                No existen estrategias de prevención de la enuresis. Existen consejos generales: realizar un calendario miccional nocturno de las noches sin y con escapes; vaciar periódicamente la vejiga cada 2 horas, sobre todo durante la escuela (5-6 micciones/día), beber regularmente durante el día, disminuir la ingesta de líquidos por la noche; mejorar el estreñimiento. Con estas medidas generales, cerca de un 20% de los pacientes que sufren enuresis monosintomática se curan.

Noticias

Eventos

A lo largo de 2019 seguiran las sesiones para pacientes y sus familiares centradas en la Enfermedad REnal dentro de la VII edición de los Encuentros para pacientes renfrológicos.